Asistencia médica y psicológica a menores víctimas de violencia sexual

 

LOCALIZACIÓN EXACTA: Kavumu, a 7 km de Lwiro, República Democrática del Congo

SECTOR: Psicosocial

FINANCIADORES: Actualmente se financia con Fondos propios

2015: Ayuntamiento de Logroño, Ayuntamiento de Miguelturra (Ciudad Real) a través de la ONG Sonrisas y Montañas

2016  Agencia Vasca de Cooperación al Desarrollo

PERIODO: Desde 2014 a la actualidad

El Programa de Asistencia Médica y Psicológica a Víctimas Menores de Violencia Sexual nació para dar respuesta a una oleada de terribles ataques sexuales contra niñas, incluso menores de 2 años, en la R.D. del Congo.

   

 
 

En la R.D. del Congo, la violencia sexual contra la mujer se ha utilizado desde siempre de forma sistemática. Sin embargo, a finales de 2013, una oleada de violaciones a niñas menores de 10 años, sembró la alarma en toda la comunidad. Cuando estos araques comenzaron a sucederse de manera continua y descontrolada, nuestras compañeras de Coopera en Congo, Lorena e Itsaso, recibieronuna petición de ayuda por parte de la sociedad civil y rapidamente reaccionaron poniendo en marcha una acción de emergencia humanitaria. Había que atender urgentemente a estas niñas que precisaban, en un primer momento, operaciones y atención médica, así como asistencia psicológica. Después vendrían otras necesidades que fue preciso atender.

 

Desde 2014, Coopera desarrolla este programa especializado en víctimas de violencia sexual en menores de 2 a 17 años, en las zonas rurales de Kabaré y Kalehe. A fecha de hoy, es triste decirlo pero el programa ha registrado un centenar de niñas agredidas en una pequeña zona de actuación.

Las víctimas son niñas a veces tan pequeñas que apenas pueden resistir estos abusos sexuales y, a menudo, requieren intervenciones quirúrgicas muy complicadas. Sus familias viven por debajo de los umbrales de la pobreza y no pueden ofrecer a las niñas la atención médica que necesitan.  La mayoría de las veces para evitar la estigmatización se esconden los abusos y/o violaciones de las niñas y no llegan al hospital. Algunas de ellas ya han muerto.

 

   

Este proyecto se está financiando, actualmente, con aportaciones privadas y recursos propios de la ONGD Coopera.

El 19 de marzo de 2017 se organizó una BTT solidaria, ‘la V Marcha Carlos Coloma con Coopera’ que consiguió fondos para el proyecto.

En abril de 2017, los trabajadores del laboratorio farmacéutico Lundbeck han seleccionado este programa para apoyarlo en su campaña anual de donaciones.

Pero el programa sigue necesitando aportaciones. La ayuda a las niñas no puede estancarse.

Si a ti también te importa el bienestar de estas pequeñas inocentes, puedes colaborar con tu aportación en:

La Caixa: ES2921002374120200054041

En www.cooperaong.org (DONA o HAZTE SOCIO)

¡GRACIAS POR TU AYUDA!

 

¿Cuál es la ‘posible’  explicación a tanta violencia y crueldad contra las menores?

Se barajan varias hipótesis, pero todo parece indicar que se deben a creencias místicas y mágicas. Hoy en día los brujos son todavía muchísimos en la R.D. del Congo y, a menudo, sus decisiones y habladurías tienen un gran peso entre la población. Los violadores utilizan la sangre de las pequeñas como amuletos para obtener buena suerte. Creen que de esta forma será más fácil encontrar un trabajo. También piensan que serán invisibles para las balas, es decir, que éstas traspasarán sus cuerpos sin hacerles daño. Y que enfermedades como el SIDA serán transferidas a las niñas y los verdugos quedarán curados.

El ‘modus operandis es siempre el mismo: Raptan a las niñas de sus casas durante la noche, las  violaban y las devolvían cubiertas en sangre. Los familiares decían no haber oído nada. Entonces llevaban a las niñas al hospital más cercano, el Hospital General de Referencia de Kavumu, donde les daban  la primera atención consistente en parar el sangrado, aplicar el Kit de prevención de enfermedades de  transmisión sexual, antibióticos para evitar las posibles infecciones y calmantes. Una vez allí, eran  transferidas al Hospital de Panzi, mundialmente reconocido por su Programa de Fistula y la reconstrucción de mujeres víctimas de violencia sexual. En Panzi las niñas quedaban ingresadas por varios meses en función  de la gravedad de las lesiones. Una vez dadas el alta, las niñas regresaban a sus casas donde comenzaba otra pesadilla, una vida estigmatizadas, sin apoyo y sin comprensión.

Para cada nueva víctima Coopera ofrece de forma inmediata atención médica y psicológica. Posteriormente se protege a la víctima con las siguientes actuaciones:

  • Seguimiento médico en la zona donde habitan hasta un año después del incidente.
  • Terapia Grupal Psicológica con niñas de la misma edad.
  • Escolarización o Formación Profesional, dependiendo de la edad, durante un mínimo de tres años.
  • Apoyo psicosocial a las familias de las víctimas.
  • Prevención a través del apoyo a las patrullas locales mixtas de civiles y policías creadas para proteger durante la noche.
  • Prevención a través de sensibilización con mensajes en la radio local y difusión en los medios de comunicación para llamar la atención de la comunidad internacional sobre este problema.
  • El programa también ha procurado la asistencia jurídica a las víctimas.
  • El empoderamiento del rol de las madres a través del acompañamiento del enfermo, una actividad que ha resultado ser tremendamente novedosa en la zona y aclamada por los beneficiarios. (Se le abona a la madre el día/dias perdidos de trabajo, de modo que puede estar con su hija sin perjuicio de no alimentar al resto de los hijos).

 

En este artículo de El País, puedes leer más sobre esta bestialidad

Agresiones sexuales y magia negra: En algunas zonas de la República Democrática del Congo proliferan las violaciones a vírgenes para usar su sangre como fuente de gloria y poder

Y también, puedes leer la entrevista de Lorena Aguirre en DEIA 

El Congo es uno de los cinco peores países del mundo para nacer mujer‘: ‘Las mujeres congoleñas son maravillosas; nunca he conocido otras como ellas, dice esta psicóloga volcada en la salud de niñas de menos 12 años agredidas sexualmente.

Todo este trabajo, todo lo que han conseguido nuestras compañeras en Congo, no ha estado libre de obstáculos.

El sector de la violencia sexual en Congo es muy difícil de manejar tanto por lo sensitivo del tema para la sociedad en general, como por las consecuencias que conlleva para la víctima, quien además de la agresión sufrida, puede llegar a sufrir la estigmatización y discriminación completa de la familia.

El programa de Coopera ha incidido mucho en ese aspecto y de hecho se pudieraon en marcjha algunas medidas como con la Formación en un modelo de terapia especialmente diseñado para las víctimas menores de 18 años y dividido por categorías de edad.

Queda mucho por hacer en este ámbito y ya se está pensando en a implementar un Programa de Lucha contra la Violencia Sexual de Menores en la RDC que persigue mejorar la calidad de vida después de la violación, además de -claro está- prevenirla.

[Entrevista Lorena Aguirre

Entrevista con Lorena Aguirre, Directora del programa de Asistencia a las Menores y Directora de Coopera en la R.D. del Congo